Fotografía// X: @AtlasFC

Por: Jorge Ortiz

En una noche llena de emociones en el Estadio Cuauhtémoc, Atlas se llevó los primeros tres puntos del Apertura 2025 tras imponerse 3-2 a Puebla, en un partido que inició parejo, pero que poco a poco se inclinó a favor del cuadro rojinegro.

El duelo arrancó con intensidad desde los primeros minutos. Puebla intentó imponer condiciones con posesión y presión alta, generando las primeras aproximaciones por las bandas, mientras que Atlas se mostraba más cauteloso, esperando su momento para hacer daño. Fue un encuentro de ida y vuelta, con ambos equipos buscando el arco rival sin reservarse nada.

Con el paso de los minutos, los errores defensivos y la falta de contundencia comenzaron a pesarle al conjunto local. Atlas, más certero en momentos clave, aprovechó los espacios y logró ponerse en ventaja. Aunque Puebla respondió con carácter y consiguió empatar antes del descanso, los tapatíos supieron reponerse y regresaron con fuerza en la segunda mitad.

El complemento mostró la mejor versión de Atlas: ordenado, agresivo y efectivo. En cuestión de minutos retomó la delantera y supo ampliarla. Puebla, herido pero no vencido, apretó en los minutos finales y logró descontar, generando una oleada de emociones entre su afición, que no dejó de empujar hasta el último silbatazo en busca de un empate que nunca llegó.

El 3-2 final refleja un partido abierto, con alternativas para ambos equipos, pero en el que la contundencia marcó la diferencia. Para los rojinegros, este triunfo representa un inicio prometedor y una muestra de carácter fuera de casa. En cambio, para Puebla es una llamada de atención tras mostrar buenas intenciones, pero poca efectividad, especialmente en defensa.

Atlas comienza el torneo sumando como visitante y con confianza renovada. Puebla, por su parte, tendrá que ajustar rápido si no quiere repetir los altibajos que lo han acompañado en torneos anteriores. Esto apenas comienza, pero el Apertura 2025 ya deja claro que no dará tregua.

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Pasión MX nace de un sentimiento que todos compartimos: la emoción de esas primeras veces en las que un deporte nos hizo vibrar. Ya sea un gol que nos dejó sin aliento, un punto decisivo en una cancha de tenis, o la fuerza de un atleta representando a México, esas experiencias nos conectan como apasionados del deporte.

~ Alejandro Rosales