Fotografía//Instagram: @chivas
Por: Alejandro Rosales
El equipo más mexicano cruzó la frontera con una misión clara: conquistar la Gran Manzana. Chivas, con toda su plantilla estelar, aterrizaba en tierras estadounidenses para enfrentar al subcampeón de la MLS, el New York Red Bulls, en un duelo cargado de expectativa en la Leagues Cup.
Desde el inicio, el ambiente ya era especial. A solo ocho minutos de comenzar el partido, un hecho insólito marcó la previa: el árbitro central, Lukasz Szpala, sufrió una lesión que lo obligó a abandonar el campo, siendo reemplazado por el cuarto oficial. Pero el verdadero espectáculo estaba en las gradas. El Red Bull Arena lucía prácticamente rojiblanco, con una invasión masiva de aficionados del Rebaño, demostrando que Chivas juega de local en cualquier parte del mundo.
Ya con el balón en juego, los jóvenes del Red Bull sorprendían por intensidad y dinamismo, generando peligro desde jugadas a balón parado. Pese a ello, Chivas controlaba gran parte del juego, aunque sin poder vencer al arquero Carlos Marcucci, quien se erigía como figura del primer tiempo. Tras 45 minutos muy disputados, el marcador se mantenía en cero, dejando ese sabor amargo de un gol que no llegaba.
En el complemento, los primeros 20 minutos mostraron una cara distinta de los neoyorquinos. Red Bulls se volcó al frente con más claridad, generando peligro ante una plantilla rojiblanca cargada de experiencia, pero que comenzaba a verse exigida físicamente. El duelo se convirtió en un ida y vuelta vibrante: ambos equipos buscando el gol con intensidad, arriesgando al máximo y mandando todo lo que tenían al terreno.
El Tala Rangel, arquero del Guadalajara, mantenía a flote a su equipo con una intervención crucial en los últimos instantes. Sin embargo, cuando todo apuntaba a la definición por penales, una última jugada cambió el destino del encuentro: dos contra dos, Red Bulls aprovechó una falta cerca del área grande. Todo el equipo local se lanzó al frente. Flanero tomó el balón, ejecutó por debajo de la barrera y venció a Rangel con un disparo quirúrgico al primer palo.
Gol al 90+6. Gol del Red Bull. Gol de los jóvenes. Gol de los que nunca dejaron de creer. Chivas, con todo y su poderío, caía en el último suspiro.


Deja un comentario